Mi Pyme

Juan Pablo Sáez y su esposa bajaron el telón del teatro para emprender en panadería

Autor: Comerciante, publicado el

La Coquette, que nació tres semanas después del inicio de la pandemia, tiene entre sus clientes frecuentes a Stefan Kramer y Blanca Lewin.

Antes de la pandemia Camille Caignard estaba a cargo del área de banquetería del Teatro San Ginés, por lo que en el día a día compartía con su esposo, el actor Juan Pablo Sáez, dueño del recinto. Sin embargo, tras la llegada del Covid-19 a Chile, el teatro cerró sus puertas y ambos pensaron en un camino a seguir mientras durara la emergencia sanitaria.
La respuesta no tardó en llegar, porque apenas tres semanas después del primer encierro total veía la luz La Coquette, una panadería francesa a domicilio que aprovechó los estudios de cocina y la formación gastronómica que tuvo ella en Francia. 
Sin una tienda física, la primera tarea fue crear la página web y habilitar las distintas formas de pago, que incluyen tarjeta de crédito, débito y transferencia. Luego, el uso de las redes sociales, principalmente Instagram y Facebook, para dar a conocer las ofertas de esta inédita panadería.
Claro, porque La Coquette es una panadería francesa que envía sus productos congelados y con instrucciones para que el cliente disfrute en su casa de un croissant, un churro o sus macarrones recién salidos de horno. Y tal ha sido su éxito, que Juan Pablo no oculta su satisfacción al mencionar a Stefan Kramer y Blanca Lewin como algunos de sus clientes habituales.
"Camille le puso ese nombre juguetón porque le gustaba la palabra y también porque es un guiño a la gastronomía como una vía de seducción, como al concepto de que te pueden conquistar por el estómago", explica sobre el nombre de la pyme.

Experiencia anterior

Sáez dice que su experiencia anterior le sirvió al emprender, porque "todos los negocios tienen principios básicos que los hacen parecidos, cómo que hay que invertir y lograr que los gastos de producción sean menores que los ingresos. Pero también hay que saber trabajar en equipo, tener un recurso humano confiable y tener una buena relación con los proveedores para que la línea de producción nunca se detenga".
Además, "uno es cliente y al comprar quiere que el producto llegue en buenas condiciones y a la hora, y la idea es cumplir con esas expectativas. Pero mejor si tiene un empaque bonito y un precio aterrizado", acota.
El actor aprovechó la instancia de relatar su historia y dejó reflejado su amor y vocación por el emprendimiento, que viene desde antes de ingresar al mundo del teatro. 
"Desde chico armé mis emprendimientos. Compraba bicicletas malas, las arreglaba y las vendía después. También vendí en la ferretería de un abuelo y mi otro abuelo era almacenero, así que creo que tengo el comercio y las ventas en la sangre. Nunca le he hecho asco a la pega y, de hecho trabajé de garzón, de animador en pubs y discotecas", recuerda sobre el comienzo de una nueva pega.
Respecto del éxito del emprendimiento, el actor sabe que una vez que se retome una relativa normalidad él volverá a sus proyectos en el teatro y las actividades culturales, pero también tiene claro que su señora no se desprenderá de su creación. "Estamos muy contentos. Hemos tenido bastante éxito y si no estuviéramos en pandemia probablemente ya habríamos crecido y tendríamos uno o más locales, pero por ahora seguimos en un mercado más familiar, con un volumen de ventas mediano", dice Juan Pablo.
Y respecto de la publicidad de La Coquette a través de las redes sociales, el actor admite que "hoy hay mucha más competencia que al inicio de la pandemia, por lo que también vale a pena acudir a influencers o líderes de opinión. Por ejemplo, nosotros les regalamos a un par nuestros productos para que los difundan".

Los top 5

Camille valora también que con sus productos, que son entregados en la casa del comprador en una caja, "permite hacer una compra grande de una vez y mantenerla congelada hasta que la vayan a consumir".
Y cuando se le consulta por los productos estrella de La Coquette, menciona: 
- Croissant de mantequilla
- Churros
- Volcán de chocolate
- Rollitos de canela
- Macarrones