Mi Pyme

Profesora de inglés encontró una mina de oro con sus gomitas veganas

Autor: Pavel Burton H., publicado el

Natalia Monroy (34) se vio obligada a emprender en agosto del año pasado producto de la pandemia, pero no se arrepiente. Ahora le va mejor y sus productos son cada vez más demandados.

La precarización de muchas carreras profesionales son una lamentable realidad en Chile. Inestabilidad laboral y bajos sueldos son muchos de los motivos por el cual las personas se han visto obligadas a no ejercer lo que estudiaron.

Es el caso de Natalia Monroy (34), quien es profesora de inglés y trabajó durante un tiempo como tutora de un centro del Sename. Sin embargo, aburrida del poco sueldo que ganaba, decidió dedicarse a la confitería.

Atendió un local en Santiago Centro, le iba bien, hasta que llegó la pandemia. Con un hijo en camino, Natalia sintió la necesidad de emprender y vio en las gomitas veganas el producto perfecto para comercializar en su pyme.

"Me dije a mí misma, voy a comprar algo que no esté en el mercado, y algo que me guste. Yo soy fanática de las gomitas, me encanta lo dulce, así que me contacté con una persona de Brasil quien me trajo gomitas veganas para vender", relata.

"Como no podía comprobar si realmente lo eran, me contacté con una ingeniera en alimentos y ella después de mucho insistir, logró conseguirme la certificación. Eran efectivamente veganas, no tenían origen animal", agrega.

Luego de obtener la certificación y los sellos que lo comprobaban, Natalia comenzó quizás la tarea más difícil. La difusión de su pyme y lograr atraer clientes. "Fue complejo porque nosotros competimos con una industria que es muy potente, que son las gomitas no veganas. Uno va al mall y ve una variedad de gomitas, de distintos colores y formas", indica.

"Así que empezamos a publicitar la pyme. Lanzamos ofertas y publicamos en todas las redes sociales, también en páginas de ventas y grupos de Facebook veganos. La gente al principio no creía, pensaban que eran desabridas, fue difícil convencerlas", comenta la profesional.

El giro definitivo

El camino definitivo al éxito de esta pyme, Natalia lo encontró luego de un ofrecimiento que le llegó de casualidad. Una oportunidad única que no desaprovechó. "Me ofrecieron un puesto en una feria vegana en el Mercado Condell del Barrio Italia. Ese día me había tomado vacaciones pero no fui. Preferí acudir a la feria, no podía perder la ocasión", cuenta.

"Ahí le dimos el palo al gato, ya que la gente vio que ya estábamos establecidos en un lugar y que teníamos certificaciones. Con el tiempo incluimos un buen servicio de delivery y ahora podemos decir que somos una pyme seria y responsable", afirma.

Tan bien le ha ido a Natalia con su emprendimiento, que ahora importa gomitas de tres países. Tiene formato en frascos, bolsas, con sellos, sin gluten, etc. Se ubica de lunes a viernes en el Mercado Condell de Barrio Italia, en la comuna de Providencia, de 12 a 19 horas. Su página en instagram es @gomitasveganasydulcesvintage.

En cuanto a las proyecciones de su emprendimiento, Natalia sueña con tener lugar físico fijo, pero sabe que por el contexto actual se hace difícil. "Nos interesa tener una sucursal, pero ahora con la pandemia no sé si convenga tanto. No te da ninguna seguridad. Tendría que gastar mucha plata en arriendo, mes de garantía, etc. Esta bien arriesgarse, pero en estos tiempos hay que ser prudente", concluye.

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