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¿De dónde viene la sal que consumimos los chilenos y hay alguna mejor que otra?

Autor: Comerciante, publicado el

Este elemento contiene minerales y características del lugar donde procede, del método de extracción y el nivel de refinamiento.

"Si bien el sodio es un mineral importante para el funcionamiento del organismo, la sal adicional a los alimentos, es decir la sal de mesa o de cocinar, no es un elemento necesario en la dieta", advierte de entrada Evelyn Sánchez, académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de Las Américas, cuando se le consulta por el uso de este elemento presente en todas las cocinas del planeta.
Y para enfatizar lo anterior aclara que "su consumo en grandes cantidades es altamente perjudicial para la salud, por lo que la Organización Mundial de la Salud y Guías alimentarias nacionales desaconsejan su uso y recomiendan una ingesta máxima de 5 gramos diarios.
- ¿De dónde se saca la sal que consumimos los chilenos?
La producción de sal nacional se concentra en las salinas ubicadas en la región de O'Higgins y parte del Maule. Sin embargo, también se encuentra en minas de sal en la segunda región, cercano a Iquique.
- ¿Hay diferencia entre una sal extraída de una mina de aquella sacada del mar?
En general la sal contiene minerales y características del lugar donde procede, del método de extracción y el nivel de refinamiento. Todos los tipos de sal contienen cloruro de sodio como elemento principal, motivo por el cual debe consumirse con moderación, tomando en cuenta que las diferencias no son excesivamente considerables. Debo aclarar que en ese comentario dejo de lado las sales potásicas, como la Biosal.
- ¿Hay razones nutricionales que expliquen la aparición de nuevos tipos de sal, como la rosada, del Himalaya o acompañada de otras especias?
En cuanto al ámbito nutricional y basado en las recomendaciones de reducir la ingesta de sal en nuestro país, no hay razones nutricionales que requieran la incorporación de nuevas variedades de sal. Sin embargo, las nuevas tendencias gourmet han impulsado la incorporación de nuevas variedades como la sal ahumada, rosada, especiada o saborizada con vino, por ejemplo.
"En general, los alimentos en su estado natural contienen bajas cantidades de sodio, por lo que el no adicionarles sal y modificar el aliño con especies y hierbas seria la respuesta adecuada, más que un tipo de sal especifico", concluye.