Mi Pyme

Sacrificó 7 años de su vida para crear una pyme que hoy vende 3.500 tortas al mes

Autor: Pavel Burton, publicado el

Jocelyn Martinich creó junto a su marido la pastelería Afrodisíacos, en la comuna de Quilicura.

Para Jocelyn Martinich (39, casada y tres hijos) todo cambió radicalmente hace 13 años, cuando se enteró que estaba embarazada y tendría una niña tras sus dos hijos mayores. Hasta ese momento trabajaba como vendedora, pero tomó la decisión de no dejarla para volver a su trabajo. Hoy, luego de años de esfuerzo, no oculta su satisfacción al contar que en promedio vende más de un centenar de tortas cada día.

“Cuando decidí quedarme junto a mi hija ahí pensé que tenía que hacer algo en la casa para generar plata y siempre me gustó la pastelería. Vivíamos en un departamento en un condominio y empecé a hacer pasteles y productos para cócteles; también pan amasado y tortas de milhojas. Mi marido empezó a ofrecer en el banco, y los vecinos nos empezaron a comprar pan amasado. Después mi hijo me ayudó a repartir los pedidos que me hacían por teléfono”, cuenta con orgullo.

Pero no todo fue sencillo, porque primero le pusieron Pastelería Las Palmas, “pero no sabíamos que existía Dulcería Las Palmas. Habíamos hecho una página web y ellos nos demandaron y nos bajaron esa página”, relata.

A Quilicura las maletas

Coincidente con eso, junto a su marido habían decidido buscar una casa para disponer del espacio para elaborar nuevos productos. Y así fue como llegaron a Lo Marcoleta 637, en Quilicura.

De esta forma, en 2012 nace la Pastelería Afrodisíacos. “El nombre se le ocurrió a mi marido, porque de pronto los productos se empezaron a vender muchísimo, y él pensó que eran tan adictivos como un afrodisíaco”, recuerda.

Justo durante este mes de octubre, el que naciera como un emprendimiento familiar, celebra su noveno aniversario. Y Jocelyn recuerda que hubo momento en que lo pasaron mal y hasta debieron vender el vehículo e ir a pie a comprar para abastecerse.

“Se puede decir que nosotros no tuvimos vida durante unos 7 años, fue sólo trabajar, sin vacaciones, sin fines de semana. En un momento eso me pasó la cuenta y me enfermé, así que decidimos contratar a una persona. Hoy tenemos alrededor de 20 personas trabajando con nosotros”, cuenta satisfecha.